RESEÑAS
Para revisitar el Sur del Sur. Reseña de paisaje con figuras. La invención de Tierra del Fuego a bordo del Beagle (1826-1836). Autora: Marta Penhos. Editorial: Ampersand, 2018
To revisit the South of the South.Landscape review with figures. The invention of Tierra del Fuego on board the Beagle (1826-1836). Author: Marta Penhos. Publisher: Ampersand, 2018
Revisão da paisagem com figuras. A invenção da Tierra del Fuego a bordo doBbeagle (1826-1836). Autor: Marta Penhos. Editora: Ampersand, 2018
Pour revisiter le sud du sud. Revue du paysage avec des images. L’invention de la terre de feu à bord du Beagle (1826-1836). Auteur: Marta Penhos. Éditorial: Esperluette, 2018
Пересмотретьюгюга. Пейзажныйобзорсфигурами. ИзобретениеОгненнойЗемлинабортуБигля (1826-1836). Автор: МартаПенос. Отредакции: Амперсанд, 2018
Para revisitar el Sur del Sur. Reseña de paisaje con figuras. La invención de Tierra del Fuego a bordo del Beagle (1826-1836). Autora: Marta Penhos. Editorial: Ampersand, 2018
Cuadernos de historia del arte, núm. 33, pp. 195-209, 2019
Universidad Nacional de Cuyo

| Penhos Marta. Para revisitar el Sur del Sur. Reseña de paisaje con figuras. La invención de Tierra del Fuego a bordo del Beagle (1826-1836). 2018. Ampersand |
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Recepción: 23 Mayo 2019
Aprobación: 24 Junio 2019
Resumen: En esta labor reseñamos la publicación Paisaje con figuras. La invención de Tierra del fuego (2018) de Marta Penhos. Proponemos un recorrido que busca atravesar los principales hallazgos que la investigación visibiliza: los temas nodales desarrollados en la obra, por ejemplo, nominación de los indígenas, construcción pictórica de los retratos y paisajes, etc. También proponemos una hipótesis de lectura sobre la estructura organizativa de los capítulos que puede interpretarse como un puzzle móvil y, además, reflexionamos sobre el estilo de escritura que se articula con una discusión epistemológica no esencialista legible en la obra.
Palabras clave: Fueguinos, representación, siglo XIX, ciencia, arte.
Abstract: In this work we review the publication Landscape with Figures. The invention of Tierra del Fuego (2018) by Marta Penhos. We propose a route that seeks to go through the main findings that the research makes visible: the nodal themes developed in the work, for example, nomination of indigenous people, pictorial construction of portraits and landscapes, and so on. We also propose a reading hypothesis on the organizational structure of the chapters that can be interpreted as a mobile puzzle and, in addition, we reflect on the style of writing that is articulated with a non-essentialist epistemological discussion legible in the work.
Keywords: Fuegian, representation, 19th century, science, art..
Resumo: Neste trabalho revisamos a publicação Paisagem com Figuras. A invenção da Terra do Fogo (2018) por Marta Penhos. Propomos uma rota que busca percorrer os principais achados que a pesquisa torna visíveis: os temas nodais desenvolvidos no trabalho, por exemplo, nomeação de povos indígenas, construção pictórica de retratos e paisagens, e assim por diante. Propomos também uma hipótese de leitura sobre a estrutura organizacional dos capítulos que pode ser interpretada como um puzzle móvel e, além disso, refletimos sobre o estilo de escrita que se articula com uma discussão epistemológica não essencialista legível na obra.
Palavras-chave: Fuegiano, representação, século XIX, ciência, arte.
Résumé: Dans ce travail, nous passons en revue la publication Paysage avec des figures. L'invention de la Terre de Feu (2018) par Marta Penhos. Nous proposons une visite qui cherche à traverser les principaux constats que la recherche rend visibles : les thèmes nodaux développés dans l'œuvre, par exemple, la nomination des indigènes, la construction picturale des portraits et des paysages, etc. Nous proposons également une hypothèse de lecture sur la structure organisationnelle des chapitres qui peut être interprétée comme un puzzle mobile et, en plus, nous réfléchissons sur le style d'écriture qui s'articule avec une discussion épistémologique non essentialiste lisible dans l'ouvrage.
Mots clés: Fuégiens, représentation, XIXe siècle, science, art..
Pезюме:
В этой работе мы рассмотрим публикацию Пейзаж с рисунками. Изобретение Огненной Земли (2018) Марта Пенос. Мы предлагаем тур, который стремится пересечь основные выводы, которые исследование делает видимыми: узловые темы, разработанные в работе, например, номинация аборигенов, изобразительное строительство портретов и пейзажей и т.д. Мы также предлагаем гипотезу чтения об организационной структуре глав, которая может быть интерпретирована как мобильная головоломка, и, кроме того, мы размышляем о стиле письма, который сформулирован с несущественной эпистемологической дискуссией, читаемой в работе.
Ключевые слова: Фуегинос, представительство, 19 век, наука, искусство.
A través de sus casi 400 páginas Paisaje con figuras… va desplegando los resultados de una investigación sobre los sentidos que encierra el Narrative of the Surveying Voyages of his Majesti’s Ships Adventure and Beagle editado en 1839.[1] La reproducción de imágenes, prolijamente distribuidas en los 7 capítulos que componen la obra, puede leerse como un lenguaje-otro que, junto con la clara y profunda explicación verbal, invita a diseñar nuevas y futuras investigaciones. Coincidimos con la autora en afirmar que el periplo está inserto en un “largo collar de expediciones” y que, al mismo tiempo, se destaca por ser “una perla con brillo propio” (Penhos, 2018, p. 40). Afirmamos esto pues ya la anécdota histórica genera curiosidad en tanto participan personajes disímiles y emblemáticos: Fitz Roy era el Capitán, Charles Darwin uno de los viajeros y, además, un grupo de cuatro indígenas fue llevados a Inglaterra para ser “civilizado”.
Por el recuadro histórico que anticipan los personajes podemos ver que el viaje en cuestión remite a la pretensión colonizadora de la corona británica en el sur del sur. Recordemos que tras la derrota de las invasiones de 1806 y 1807, lograron concretar su asentamiento en 1833 en las Islas Malvinas y continuaron (de manera más informal) con la paulatina migración de nuevos colonos, misioneros y estancieros, que se fueron instalando en la Patagonia hasta mediados del siglo XX.[2] En ese período, el Positivismo Científico y Liberalismo Económico se fueron instalando como discursos y prácticas hegemónicas, en íntima conexión con la distribución de papeles más/menos centrales/periféricos que fueron adoptando los Estados- Nación en Latinoamérica y Europa.
Como se explica en Paisaje con figuras… la intención del Almirantazgo británico con respecto a los viajes del Beagle (1826-1836) persigue relevar datos de las costas que interesaban por la múltiple dimensión económica y estratégico-política que, como se sabe, facilitaba la única comunicación marítima que existió con el Pacífico hasta la creación del canal de Panamá a comienzos del siglo XX. Penhos analiza las presuntas descripciones objetivas de artistas y científicos que participaron en el viaje y visibiliza el carácter de invención de estas producciones, subordinadas al contexto de lo pensable y decible, en general, y al poder político imperial británico, en particular. La tarea minuciosa y detallada de la investigadora consiste en explicitar cómo estas representaciones complejas, “corales” según su metáfora, van construyendo una visión del sur del sur y sus habitantes, que llega hasta hoy.
La imposición de Occidente, que hasta mediados del siglo XX pareció poder sostener que su orden del mundo era el orden del mundo[3], hoy ha quedado en gran medida al margen de las reflexiones científicas y académicas, al menos en Ciencias Sociales y Humanidades. En este contexto de decibilidad actual, la exhibición de indígenas que vivieron al sur del sur y que fueron llevados a Europa a giras similares a las de un circo bastante cruento o un zoológico, tiene desde la década del ‘90 un espacio de particular beligerancia en Argentina y Chile. Hoy en día estos debates suelen implicar considerables tensiones, quizás porque “recordar” estas porciones de memoria cultural tiene fuertes efectos en el presente: la lucha por la posesión de la tierra y la discusión en torno a modelos de subjetividad intercultural en contextos nacionales que predicaron y predican un origen homogéneo blanco o blanqueado (Briones, 2002 y Chihuailaf, 1999). Una dimensión importante en esta discusión se asienta en el basamento epistemológico positivista eurocentrado, hoy aún vigente, y condición de posibilidad para que esas prácticas, que tornaron al indígena un objeto de estudio y exhibición, ocurrieran en el siglo XIX.[4]
La investigación de la autora sienta claro posicionamiento crítico con respecto a esta zona de disputas, discute cualquier esencialismo invitando al lector a continuar indagaciones que el texto abre y explora sin clausurar. El estilo funciona acompasando esta discusión epistemológica: no teme incluir metáforas o afirmaciones en primera persona y rechaza cualquier justificación de prácticas imperialistas: los indígenas “llevados” a Inglaterra son para Penhos siempre “rehenes”. Creemos que esta falta de titubeos fortalece una perspectiva investigativa comprometida que subvierte órdenes hegemonizantes, al mismo tiempo científicos y políticos.
También resulta destacable la manera cómo se organiza la información a lo largo de todo el libro. Puede leerse como un puzzle móvil, similar a la estructura del videojuego llamado Gorogoa: hay una imagen inicial (Capítulo 1) que permite hacer zoom en distintos fragmentos, los cuales cobran vida, mostrando detalles y/o evidenciando que son parte de otras imágenes (Capítulos 2-7). Es decir, en el Capítulo 1 el lector puede acceder a una primera visión de conjunto: aquello nodal para el argumento narrado en el Narrative: los episodios, los lugares visitados y los roles de los protagonistas. Luego, en los capítulos sucesivos, las imágenes focalizan en aspectos de este cuadro inicial mostrando detalles ocultos, relaciones inicialmente poco perceptibles, etc.
Así, en el Capítulo 2, la autora focaliza en un aspecto presente en el primero, pero ampliada. Se precisan algunas maneras cómo “el extremo sur de Sudamérica” se va convirtiendo en “Tierra del fuego”. Por ejemplo, se detiene en las formas de nominación de los originarios, tema que ya remite a la mirada extranjera que se impone a la heterogeneidad de las cuatro comunidades vernáculas: al sur del sur los habitantes empiezan a ser fueguinos. De esta manera, selknam, yámanas, alakalufes y haush pasan a estar caracterizados por la práctica de encender el fuego, clave para los occidentales como marca (algo mítica) de una humanidad (algo rudimentaria) que logra producir calor y luz para sobrevivir (aunque, para ellos, ni siquiera cerca de las posibilidades que tienen los civilizados británicos).
La tradición de relatos de viajes que inaugura esta visión de las costas del sur es previa al viaje del Beagle. Como explica Penhos: “No es hasta avanzado el segundo tomo de la obra que Fitz Roy reconoce que Tierra del Fuego debe su nombre al navegante portugués [Magallanes], en razón de que «en la noche fueron vistas muchas fogatas», después de consignar que los «patagones» fueron llamados así por la tripulación”. El otro como algo “espectral” (p. 92) estaría presente ya en los textos del siglo XVI y se reproduce insistentemente en el Narrative, colaborando para que se cristalice esa representación. Una dimensión del sentido de inventar, presente en el subtítulo de la obra, puede vincularse con este matiz afantasmado de los fueguinos y también en la pervivencia de la dimensión monstruosa de los patagones, igualmente inaugurada en el viaje del siglo XVI.
Otro detalle se amplía en la pintura de conjunto al leer el Capítulo 3. Allí la autora profundiza la dimensión monstruosa y fantástica de la alteridad indígena. Un elemento fundamental es el estudio del frontispicio del primer tomo del Narrative, diseñado con una lámina de un “gigante patagón”, que probablemente haya activado una memoria de exotismo que atraía a los lectores de la época. A pesar de que las descripciones de los autores en el texto verbal desmienten esas versiones previas del gigantismo de los “patagones”, como precisa Penhos, la fuerza mítica seguía resultando atractiva y aparece en la tapa de la edición.
En el Capítulo 4 la autora permite que el lector tenga una dimensión más amplia de las implicancias de la construcción de Tierra del fuego a partir del contraste entre las imágenes que se publicaron en el cuerpo del texto y las distintas voces que participaron en el relato. Penhos reconoce formas armónicas entre sí y otras en contrapunto, pero siempre visibilizando las tensiones de las prácticas de “ver-conocer-representar” (p.187) de los viajeros que toman la voz o la pluma en el Narrative.
En el Capítulo 5 Marta Penhos se detiene en los aportes del paisajista Conrad Martens y su representación (invención) del territorio y sus habitantes. Las imágenes en el texto- fuente, lejos de ser mera ilustración de la palabra, funcionan como un modo alternativo de construcción del espacio, a los fines del plan imperial: el territorio se produce junto con la representación gráfica. Artistas y amateurs del lápiz realizan sus contribuciones en función de las trayectorias pasadas y sus deseos futuros. Una mención especial merece el “Retrato de la ensenada, Canal del Beagle” que incluye, además del paisaje, a cinco indígenas en una canoa, pintados en el primer plano de la acuarela. La sugerente interpretación de Penhos se sostiene no solo en el reconocimiento de los detalles de las formas de las pinceladas y la distribución de colores, sino también en el contraste entre estos “paisajes con figuras” y otros contemporáneos en los que, por ejemplo, pastores intervienen en la escena pintada de cultivos o edificaciones. Aquí los personajes hacen eco en las palabras de distintas voces entre las que se incluye el mismo Darwin: los fueguinos son sujetos miserables[5]. Dice Penhos:
Los fueguinos de las imágenes beagleanas no habitan el espacio representado, porque sus viviendas son precarias y transitorias; no extraen de él sus alimentos, ya que nunca aparecen pescando o cazando; no son capaces de disfrutar de la contemplación de aquello que los rodea, y no viajan, sino que pasan sin apenas dejar huella, en forma semejante a sus canoas sobre el agua. (274).
El contrapunto de esta representación de los indígenas, o al menos un matiz distinto, puede observarse en la posición de Fitz Roy, para quien existe la posibilidad de que los indígenas puedan salir de “ese estado” con una paciente educación occidental.
En el Capítulo 6, la autora explicita algunos de esos esquemas preconcebidos culturalmente, que condicionaban lo que los expedicionarios estaban en condiciones de percibir: el discurso científico de la época, específicamente, el valor de la Frenología y la Fisiognomía. Penhos historiza la mayor/menor legitimidad de estas disciplinas en distintas épocas y explicita que a partir de las publicaciones de J. C. Lavater (1775 – 1778) estos estudios cobraron particular impulso, recordemos que consistían en vincular la apariencia con el carácter de las personas. Específicamente, se analizaban los rasgos del rostro para detectar desviaciones morales, perspectiva que tuvo importantes efectos en la criminología de Cesare Lombroso en 1876. La influencia de estas disciplinas en la visión de Fitz Roy son desplegadas por Penhos, incluyendo efectos en la manera cómo el Capitán representó (inventó) a los habitantes de las islas: más “feos” en sus tierras, mejorando paulatinamente en el barco y en Inglaterra. La gran diferencia entre Fitz Roy y la teoría de Lavater radicaba en las posibilidades de transformación de los sujetos: no factible para el científico y sí realizable para el Capitán. Aparentemente, su intención de llevar a los rehenes a Inglaterra perseguía construir un puente entre ambas comunidades, por eso, a los tres sobrevivientes fueguinos de la travesía, los devuelve a su tierra de origen.
En el último capítulo la autoría es compartida con Florencia Baliña. Analizan distintas interpretaciones literarias que el viaje del Beagle ha tenido desde la década del ´90 hasta la actualidad. La apertura hacia posibles nuevas investigaciones dada por este collage de reintrepretaciones del tema puede resultar muy interesante, tanto para el estudioso de la ficción histórica, como para el curioso que desea recorrer las formas en que desde el presente se dibuja el pasado.
Los bordes de la ficción y su posibilidad de decir verdades sin necesidad de atarse a lo comprobable (como señalara J.J. Saer en su texto ya clásico, 2010) cobra vuelo en esta obra que parte de un nudo de sentidos (los sucesos reconstruidos en el Capítulo 1) para ir ampliando los singulares modos cómo se representó Tierra del Fuego y sus habitantes desde el Beagle. El carácter de invención de los relatos y de las imágenes (durante siglos considerados verdaderas) junto con una escritura amena y políticamente definida, constituyen aportes fundamentales de este libro, que puede pensarse también como una apuesta teórico-metodológica de trabajo investigativo artesanal.
Desde nuestra lectura, interesa también subrayar la fuerza estilística de la obra que, además de construir categorías metafóricas que se alejan de cualquier clausura de sentidos, puede pensarse como un marco referencial del libro todo, en tanto inicia y finaliza con una reflexión sobre la potencia del saber ficcional. Como ya señalamos, en el último capítulo el análisis de construcciones novelescas cobra singular protagonismo, cierre que puede pensarse como una resonancia de lo anticipado por Penhos en la Introducción:
Como sé que el pasado es la ficción del presente, asumo que este libro es una ficción sobre una ficción, una versión provisoria de aquello sucedido tanto tiempo atrás. Pero si en el Narrative anida alguna verdad sobre el viaje del Beagle, espero haber podido rescatarla en la ficción de estas páginas para que también las encuentre el lector (38).
De esta manera, las imágenes del puzzle móvil diseñan un posible recorrido de lecturas que, lejos de agotarse, constituyen una marca que se hunde en las profundidades del nunca terminado problema de la representación. Que Sylvia Iparraguirre (2018), una de las escritoras pioneras sobre el tema[6], haya realizado una crítica elogiosa sobre la investigación de Martha Penhos (Clarín, 2018) puede interpretarse como una rúbrica a la calidad del trabajo de la investigadora. La autora de Imágenes y figuras… al tiempo que argumenta, resignifica nuestro Sur no solo en el sentido geográfico de las cartografías, sino también como metáfora política que se sacude restos de un colonialismo que habita entre nosotros o que aún nos habita. Así, cada una de las imágenes mostradas y todas en conjunto, a través de sus diversos segmentos y detalles constituyen capas sobre capas de esa verdad rugosa ofrecida por la autora, que los lectores podrán apreciar.
Bibliografia
BRIONES, Claudia “Mestizaje y blanqueamiento como de aboriginalidad y nación en Argentina”, en: revista Runa (Vol. 23, Número 1, 2002) Disponible en http://revistascientificas.filo.uba.ar/index.php/runa/article/ view/1299 (en línea: 2019).
CHIHUAILAF, Elicura. Recado confidencial a los chilenos. (Santiago de Chile: Lom, 1999).
DARWIN, Charles. Diario de viaje de un naturalista alrededor del mundo en el navío S.M. Beagle. (Buenos Aires: El elefante blanco, 2009).
IPARRAGUIRRE, Sylvia. “El dueño del fuego” en Sylvia Iparraguirre, et. al. 500 años cuentos y relatos. (Buenos Aires: Instituto Movilizador de Fondo Cooperativos, 1988)
IPARRAGUIRRE, Sylvia. La tierra del fuego. (Buenos Aires: Alfaguara, 1998).
IPARRAGUIRRE, Sylvia. Tierra del fuego. Una biografía del fin del mundo. (Buenos Aires: Del Nuevo Extremo, 2009).
IPARRAGUIRRE, Sylvia. “Exploración para narrar la Tierra del Fuego”. (Buenos Aires: Revista Ñ – Clarín, 2018 https://www.clarin.com/revista- enie/ideas/exploracion-narrar-tierra- fuego_0_BymBInnAf.html (en línea: 2019)
LEUNDA, Ana. “Semiótica de la cultura y retórica del cuerpo. Puentes disciplinares desde / sobre América Latina”, en: revista Ad-versus Vol. 12, N° 29, 2015. http://www.adversus.org/indice/nro- 29/articulos/XII2904.pdf (en línea: 2019).
PENHOS, Marta. "Las imágenes de frente y de perfil, la «verdad» y la memoria. De los grabados del Beagle (1839) y la fotografía antropológica (finales del siglo XIX) a las fotos de identificación en nuestros días”, en Revista Javeriana (Vol. 17, N° 35, 2013). https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/memoysocieda d/article/view/8326 (en línea: 2019).
SAER, Juan José. El concepto de ficción. (Buenos Aires: Seix Barral, 2010).
Notas
Información adicional
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